La firma del acuerdo comercial recíproco fue confirmada ayer por ambos gobiernos. El Salvador se compromete a eliminar barreras no arancelarias para facilitar el comercio con Estados Unidos. Los productos que no están incluidos en el texto gozan de las preferencias del CAFTA, indicó COEXPORT.
Estados Unidos eliminará el arancel del 10% que aplicó a El Salvador en abril del año pasado, luego de que el país se comprometiera a “tomar medidas significativas” para facilitar el comercio recíproco, eliminando las barreras que lo complican, según dieron a conocer este jueves los gobiernos de ambos países.
Esta decisión quedó plasmada en el Acuerdo de Comercio Recíproco entre Estados Unidos y El Salvador, un texto que firmaron el representante comercial de EUA, Jamieson Greer, y la ministra de Economía de El Salvador, María Luisa Hayem.
“Este acuerdo es un paso importante para profundizar nuestras alianzas estratégicas en América Latina, y quiero agradecer a nuestros homólogos de El Salvador por su firme compromiso de crear un comercio justo y equilibrado con Estados Unidos”, comentó Greer en un comunicado difundido por el Gobierno de Estados Unidos.
“El Salvador es el primer país del hemisferio occidental en firmar un acuerdo comercial de este tipo con Estados Unidos”, resaltó la ministra de Economía, María Luisa Hayem, en la red social X.
De acuerdo con el documento, este acuerdo complementa los derechos y obligaciones en el marco del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, conocido como CAFTA-DR.
Como parte de los compromisos asumidos, El Salvador debe revisar una serie de barreras no arancelarias para las exportaciones estadounidenses de tipo industrial, entre las que destacan la aceptación de vehículos y partes de autos que hayan sido fabricadas bajo los estándares de seguridad de EUA.
El país, además, se ha comprometido a aceptar los certificados que emite la Administración de Alimentos y Medicamentos de EUA (FDA, por sus siglas en inglés) y otras autorizaciones previas para dispositivos médicos y productos farmacéuticos.
En lo que respecta a simplificación de trámites, El Salvador debe aceptar certificaciones electrónicas, eliminar el requisito de apostillado y agilizar el registro de productos estadounidenses.
En cuanto a productos agrícolas procedentes de EUA, el país debe evitar barreras como requisitos de fumigación así como aceptar los certificados que hayan sido emitidos por las autoridades de ese país y que estén vigentes.
“El Salvador se ha comprometido a garantizar que el acceso al mercado de los exportadores agrícolas estadounidenses no se vea restringido por el uso de ciertos términos para quesos y carnes”, indicó EUA en su portal de comercio. Entre estos productos figuran quesos como el mozzarella, parmesano, provolone, ricotta; así como como el salami, prosciutto, panceta.
El quehacer regulatorio también está considerado, de ahí que el país tiene que celebrar consultas públicas sobre nuevas propuestas regulatorias y publicar qué políticas va a implementar, modificar o eliminar.
Una de las tareas de El Salvador es adherirse a tratados internacionales de propiedad intelectual. El documento considera también el comercio digital, y en este apartado, el país debe abstenerse de tomar medidas que discriminen a los servicios digitales estadounidenses o productos que se distribuyan por esta vía.
“El Salvador no impondrá impuestos a los servicios digitales” ni gravámenes similares a “que discriminen a empresas estadounidenses”, añade el texto. Ambos gobiernos también se han comprometido a cooperar para mejorar las cadenas de suministro.
Cámaras satisfechas
El anuncio fue bien recibido por varias cámaras empresariales. “Con esto, creemos que vamos a generar condiciones mejores para poder tener más certeza en alcanzar ese mercado”, destacó Silvia Cuéllar, presidenta de la Corporación de Exportadores de El Salvador (COEXPORT).
Además, especificó que “hubo algunos productos que no se lograron incluir en la lista”, aunque en todo caso estos siguen gozando de las preferencias comerciales que brinda el CAFTA.
“Vamos a tener arancel cero y, comparados con aquellos países que están pagando algún arancel, tenemos una ventaja”, subrayó Cuéllar.
Para la Cámara Americana de Comercio (AmCham) este acuerdo representa un avance significativo para el país, al fortalecer la competitividad de las exportaciones, impulsar el comercio bilateral y contribuir a la atracción de inversión”.
La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) coincidió en que el acuerdo es “una oportunidad para impulsar las exportaciones, fortalecer el clima de negocios y promover la atracción de inversiones”.
La Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas (CAMTEX) destacó que, al beneficiar al sector textil y de confección, el acuerdo contribuye a la “protección y generación de empleos”, así como a posicionar al país como un destino de inversión “competitivo y confiable en la región”.
EUA dará un trato preferencial a textiles y prendas de vestir. Además, el café descafeinado, no descafeinado, tostado y no tostado tendrá arancel cero.
Estados Unidos es el principal socio comercial de El Salvador. En 2025, las exportaciones de bienes hacia ese mercado representaron el 32.4 % del total de las exportaciones del país, siendo equivalentes a $2,086 millones.
